
Durante esta semana pasada empezaba a preocuparme, como y casi sin darme cuenta, comenzaba a subir la aguja de la bascula, 67, 68, 69 y casí 70Kg, por ello y porque deben de quedar solo 26 semanas para Lisboa, decidí empezar el entreno en serio.
Así que..., de noche cerrada y con frio polar del norte, monté de nuevo en la bici, en direccción a chez Carcasona para dar un vuelta hasta la casa de campo donde acompañar a nuestros amigos del Boston.
Partí a las 07:00am, como decía antes, de noche cerrada todavía. Llegué en 23', después de haber pasado frio, pero sobre todo miedo, ya que tuve que pasar algunas zonas absolutamente a oscuras, donde no lograba distinguir el asfalto y cualquier bache me hacía tambalear. Iba maldiciendo la genial idea de ir de negro, con lo cual pensaba: "como pase un coche, no me podrá ver y como poco, me arrasa". Así, entre el frío y el miedo, llegué a por Carcasona, que me acompaño hasta la CdC, mostrando un estilo cuando menos muy peculiar, ya que se paso todo el recorrido pedaleando encogido porque no podía ajustar el sillín.
El carril bici, aunque esta muy bien, por esta zona, aprox del 58K al 48K, tiene muchas intersecciones con la carretera, curvas muy cerradas y alguna incorporación muy estrecha, con lo que no se puede coger velocidad, ni ritmo.
Después de casi 2 horas de pedaleo, y como no me abrigué bien, el frío era insoportable, me dolían terriblemente las manos, no podía cambiar bien de marcha y cuando pasamos por un camino empedrado, la vibración me hacía ver las estrellas y eso que ya había amanecido, ya que no podía mantener las manos sobre las manetas del manillar del dolor.

Luego, no se si por la emoción de ver a unos 30 corredores del Boston, ¡qué espectáculo!, dispuestos a salir a rodar o por el frío que me atenazaba las mandibulas, pero cuando me paré a saludarles casí no podía articular palabra.
Entré en el chiringuito, 2 cafes ardiendo y media hora después volví a casa pedaleando. Total unas dos horas y media encima de la bici.
No se cuantos kilómetros hice, porque mi mujer me tiro las instrucciones del cuenta kilometros que compré, pero para empezar... ¡no esta mal!
Así que..., de noche cerrada y con frio polar del norte, monté de nuevo en la bici, en direccción a chez Carcasona para dar un vuelta hasta la casa de campo donde acompañar a nuestros amigos del Boston.
Partí a las 07:00am, como decía antes, de noche cerrada todavía. Llegué en 23', después de haber pasado frio, pero sobre todo miedo, ya que tuve que pasar algunas zonas absolutamente a oscuras, donde no lograba distinguir el asfalto y cualquier bache me hacía tambalear. Iba maldiciendo la genial idea de ir de negro, con lo cual pensaba: "como pase un coche, no me podrá ver y como poco, me arrasa". Así, entre el frío y el miedo, llegué a por Carcasona, que me acompaño hasta la CdC, mostrando un estilo cuando menos muy peculiar, ya que se paso todo el recorrido pedaleando encogido porque no podía ajustar el sillín.
El carril bici, aunque esta muy bien, por esta zona, aprox del 58K al 48K, tiene muchas intersecciones con la carretera, curvas muy cerradas y alguna incorporación muy estrecha, con lo que no se puede coger velocidad, ni ritmo.
Después de casi 2 horas de pedaleo, y como no me abrigué bien, el frío era insoportable, me dolían terriblemente las manos, no podía cambiar bien de marcha y cuando pasamos por un camino empedrado, la vibración me hacía ver las estrellas y eso que ya había amanecido, ya que no podía mantener las manos sobre las manetas del manillar del dolor.

Luego, no se si por la emoción de ver a unos 30 corredores del Boston, ¡qué espectáculo!, dispuestos a salir a rodar o por el frío que me atenazaba las mandibulas, pero cuando me paré a saludarles casí no podía articular palabra.
Entré en el chiringuito, 2 cafes ardiendo y media hora después volví a casa pedaleando. Total unas dos horas y media encima de la bici.
No se cuantos kilómetros hice, porque mi mujer me tiro las instrucciones del cuenta kilometros que compré, pero para empezar... ¡no esta mal!
2 comentarios:
Cami, dos cosas sobre las salidas matinales en bici:
1. Hazte ver: luces, reflectantes, ropa clara, etc. La gente va dormida y con prisas por la mañana.
2. Si Carca va a estar acompañándote, !que se quite los ruedines de la bici!!
Un saludo.
Jordi
Jeje, buena crónica! la verdad es que Jordi tiene razón. La ´próxima vez le quitaré los ruedines (espero no caerme.
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